Construir un diálogo universal mediante la alfabetización mediática

GABRIEL JARABA

En noviembre de 2018 tuve el honor de participar como ponente en el foro del movimiento Buena Voluntad Mundial (World Goodwill), una ONG internacional con sede en Ginebra, Londres y Nueva York, que se dedica a impulsar el espíritu de buena voluntad orientado al establecimiento de justas relaciones humanas. BVM impulsa redes de buena voluntad por todo el mundo, considerando la humanidad como un todo, y apoya decididamente la tarea de Naciones Unidas.

El foro de World Goodwill de 2017 tenia como lema “De lo Irreal a lo Real. 
Discernir la Verdad en la Era de la Información”, y yo participé con una conferencia titulada “El papel de los medios de comunicación en el discernimiento de la verdad: la alfabetización mediática e internacional como herramienta para unas correctas relaciones humanas” , pronunciada en inglés). Mi intervención tuvo lugar en Ginebra el 18 de noviembre, después de que el viernes 17 hubiera tenido lugar la primera parte del evento en el Palacio de las Naciones Unidas de esa ciudad suiza. Simultáneamente tuvieron lugar sesiones parecidas con idéntico tema central en Londres y Nueva York.

En esta conferencia expuse mi visión de cómo la combinación de alfabetización mediática y diálogo intercultural, siguiendo las directrices que impulsa en este sentido la UNESCO, es un camino practicable para avanzar en la integración mundial.

Puede descargarse el texto íntegro de la conferencia (11 págs., PDF):

World Goodwill conferencia GJaraba 2017

Ver un vídeo en inglés con la mayor parte de la charla.

Leer un resumen publicado en el boletín de World Goodwill, a continuación:

Gabriel empezó por señalar la importancia clave de la alfabetización tal como ha sido definida por la UNESCO. Sugirió que sin alfabetización mediática no puede haber verdadera democracia. El siglo XXI es la era de la comunicación total, que condiciona todos los aspectos de la vida. Así, nos hallamos en medio de un periodo de disrupción de los medios, que describió como “un cambio civilizatorio en todos los aspectos”. Surge entonces la pregunta de cómo actuar responsablemente en esta época.

Estamos en una civilización tecnológica, basada en la digitalizacion de la comunicación, combinada con una cultura mediática organizada alrededor de los medios de comunicación y su convergencia. Esto causa tres impactos clave: en la energía que se precisa para comunicar; en el tiempo; y en el espacio. El resultado es la aparición de unas comunicaciones gobales, instantáneas y ligeras. ¿Cómo causa esto impacto en nuestra responsabilidad colectiva de establecer correctas relaciones humanas? Podríamos estar tentados por reaccionar con miedo y tratar de resistir esa poderosa tendencia, pero de hecho se trata de una gran oportunidad de hacer avanzar la conciencia planetaria, con lo que se difundiría muy ampliamente la Sabiduría Sempiterna a través del entramado universal de la Red, la cual es la manifestación física de una verdadera “noosfera” o esfera del pensamiento humano, tal como predijo Teilhard de Chardin.

La existencia de esta manifestación física del plano mental conlleva nuestra responsabilidad de preservar y fomentar su correcto crecimiento de modo que pueda convertirse en un vehículo útil para las correctas relaciones humanas. Para que ello sea así, Gabriel sugirió que debemos protegerla cuidadosamente del peligro de ser apropiada únicamente por las grandes empresas. Las grandes plataformas corporativas tienen a limitar la comunicación activa de la opinión en favor del consumo pasivo de información. Por ello la educación mediática en la escuela es esencial, pero no suficiente. Debe responder a un panorama tecnológicamente muy dinámico, a las nuevas condiciones creadas por las redes sociales y a la emergencia de algoritmos que toman decisiones sobre lo que vemos. De este modo, la educación mediática afronta el gran reto de arrojar luz sobre el poder oculto de las grandes plataformas y demandarles responsabilidadespor su impacto en la economía y la sociedad. Sin embargo, no basta con estar a la defensiva si es que hay que defender la democracia. La alfabetización mediática debe convertirse en un ejemplo práctico de cómo aplicar las correctas relaciones humanas –“las correctas relaciones humanas no son un deseo benevolente ni una utopía irrealizable sino un imperativo ético que debe ser actualizado”–. Y la alfabetización  mediática puede ser expresada tanto en un contexto formal como informal, en las instituciones educativas o mediante el activismo social.

Gabriel compartió sus ideas sobre los nuevos valores que inspiran la alfabetización mediática. Primero, la defensa de la autonomía individual que tienen derecho a la información y a considerarla críticamente. Segundo, la confianza en el valor constructivo de un diálogo participativo y abierto, en la capacidad de las masas y los colectivos organizados para generar información de calidad, evaluación crítica y procesos de toma de decisiones, y la importancia clave del conocimiento compartido. Tercero, el poder de la imaginación creativa, que debe nutrir una democracia comunicativamente activa mediante la igualdad de participación y de expresión de la opinión. Y en cuarto lugar, el respeto por la diversidad cultural y el diálogo intercultural. “La nueva alfabetización mediática respeta la autonomía de cada cultura y su singularidad, porque tiende puentes para la construcción de un diálogo universal entre ellas, orientado a la construcción de valores compartidos”.

La alfabetización mediática debe fortalecer el pensamiento crítico y la capacidad de manejar la información difundida por los medios. Sus elementos principales son:

“Saber cómo hallar el acceso a la mejor información posible usando las fuentes más apropiadas, diversas y fiables.

Saber evaluarla con criterios rigurosos y precisos.

Contextualizar y comprender la información según su fuent.

Conocimiento del contexto ideológico y cultural del cual procede la información y el que denota.

Integrar todo lo anterior en un marco de información y conocimientos previos y obtener un resultado significativo”.

Desarrollar esas capacidades permite hallar soluciones significativas de problemas en campos como: conflictos interculturales; tareas para acabar con los prejuicios y la discriminación; crear redes de intereses y valores compartidos; participación democrático; limitar el poder del estado; transparencia corporativa; libertad de expresión; y acceso a la información.

Finalmente, Gabriel señaló, “Ya no se trata de promover el patriotismo nacional mediante la alfabetización y la educación, sino de promover, mediante la alfabetización mediática, el sentimiento de una ciudadanía universal orientada a una pertenencia cosmopolita. Los medios son hoy constructores activos de la visión que cada grupo humano tiene de sí mismo y de los demás. La comunicación pone en las manos de cada persona la posibilidad de crear por primera vez en la historia una nueva conciencia planetaria que haga realidad el principio de que ‘las almas de los hombres son una’”.

Leer el boletín de World Goodwill (en inglés), nº 1, enero de 2018.

Fórum de Buena Voluntad Mundial 2017.

Programa del Fórum de Buena Voluntad Mundial 2017, para descargar.

Fotografía: cúpula de la sala de conferencias de las Naciones Unidas en Ginebra, creada por Miquel Barceló.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *